
La diferencia entre paisaje y paisaje es poca,
pero hay una gran diferencia entre los que lo miran” — Ralph W. Emerson
Diseñamos, ejecutamos tu paisaje con cariño y criterio
Creamos edificios verdes. Consigue un paisaje sostenible con nosotros.
Jardines, Cubiertas verdes y Paredes Vegetales a solo un paso.
Esta ejecución es la primera de su tipo. Se ha efectuado en dos edificios del Ayuntamiento de Valencia.
Las cubiertas vegetales tienen su origen en la vegetación que crecía de manera espontánea en cubiertas de grava y otros materiales con los que se realizaban los tejados de las casas
Actualmente, son sistemas constructivos tan estandarizados como cualquier otro tipo de cubierta: la diferencia está en las propiedades de aislamiento y mejora del microclima que ofrecen, y en la vegetación y la vida que pueden sostener. Las llamadas cubiertas verdes o ecológicas son una opción inmejorable en nuestras grises ciudades.
La cubierta es una estructura sometida a grandes fluctuaciones térmicas y a una gran exposición solar en verano. Los últimos pisos siempre están sometidos a mayores temperaturas en épocas calurosas y más frío en invierno que otros niveles del edificio. Las cubiertas vegetales llevan a cabo las funciones habituales de cualquier cubierta (protección, impermeabilización, aislamiento térmico y acústico) y además ofrecen protección frente a la radiación solar y aprovechan el efecto amortiguador de la temperatura que tiene la tierra gracias a su inercia térmica, de modo que se reducen tanto las pérdidas como las ganancias excesivas de energía o calor a través de la cubierta. Este efecto supone un aumento de las condiciones de confort y, a largo plazo, un ahorro energético por climatización.
Mejora de las condiciones ambientales y espacio naturalizado
Además de la protección solar, las cubiertas vegetales tienen otras propiedades. Por un lado, mejoran estéticamente el edificio, al ganar un espacio vivo y que cambia con las estaciones. Por otro lado, la cubierta verde mejora el microclima del entorno, porque la superfície del tejado se convierte en un lugar mucho más fresco, las plantas aportan humedad y mejoran la calidad del aire al absorber CO2 y proporcionar O2.
Respecto al agua, la vegetación y el sustrato retienen los aportes pluviales de modo que se reduce la escorrentía.
Si la cubierta incluye un sistema de aljibe, además se realiza una acumulación y aprovechamiento del agua de lluvia.
Además, tanto las plantas como el sustrato actuan como buenos absorbedores acústicos de los ruidos procedentes de la ciudad o del aire, y se crea un espacio de zona de paso o de hábitat para aves y microfauna.
